SOS, tengo un inquilino moroso

SOS, tengo un inquilino moroso

Como ya sabéis los asiduos a nuestro blog, en este espacio ya hemos tratado el asunto de los vecinos morosos, pero… ¿qué ocurre cuando el moroso es nuestro propio inquilino? ¿Qué podemos hacer? O más bien… ¿qué nos permite hacer la ley?

Seguro que os suena el caso de Andrés, un jubilado malagueño de 70 años al que han multado por cambiar la cerradura a una inquilina que le debía varios meses de alquiler. Este hombre creyó que, dado que era su vivienda y no lograba llegar a un acuerdo con la morosa, tenía derecho a recuperar lo que era suyo recogiendo las pertenencias de ésta y cambiando la cerradura.

inquilino

En el tribunal se consideró como coacción y se le ha impuesto una multa de una cuantía semejante a lo que tenía de deuda la mujer, de modo que Andrés baraja las opciones de pagar o incluso no hacerlo e ir a la cárcel “a modo de protesta”. El caso sigue abierto y aún puede empeorar para el dueño de la casa, ya que ella está planteándose denunciarle por “los daños psicológicos” que le ha causado.

Podéis ver más información en Diario Sur.

Ya habéis comprobado que unas escrituras no te dan, aunque creáis que es lo lógico, todo el derecho sobre vuestra vivienda. Es importante mantener la cabeza fría y no llegar a un punto en el que al final, sin tener culpa, os veáis envueltos en un problema mayor.

Por ello, en SERINCOSOL Administración de Fincas os vamos a advertir de lo que NO debéis hacer en caso de encontraros ante una situación así:

  1. Corte puntual de suministros. Puede derivar a un delito de coacción leve.
  2. Amenazas. También son consideradas como delito leve o delito.
  3. Cambio de cerradura. Tenéis el ejemplo de Andrés. El cambio de cerradura puede considerarse un allanamiento de morada.
  4. Actuar de forma hostil o humillante.
  5. Negarse a realizar las reparaciones necesarias para la habitabilidad de la vivienda. Si esto, además, llega a afectar al resto de vecinos o al edificio, podéis buscaros un problema con la comunidad.

Con estas recomendaciones se cierran numerosas vías de actuación, pero lo hacemos por vuestra seguridad y vuestro bien.

El diálogo es la primera opción, y en caso de que no funcione, debéis pedirnos consejo. Será necesario actuar a través de la vía judicial y nosotros sabremos recomendaros e incluso os podremos poner en contacto con abogados especializados.

Confiad en especialistas, os jugáis mucho.

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